¡Regalo casas en cualquier lugar del mundo!

Si. Como lo oyes. Regalo casas en cualquier lugar del mundo. No hay limitación de cuantas puedes tener ni del lugar donde la quieras. Pero antes… vamos a empezar por el principio.

Como sabéis, estos dos últimos meses he estado en Chile y en Bolivia realizando un seminario de entrenamiento y liderazgo juvenil. Allí a parte de las miles de cosas que he aprendido, hay algo por lo que ha merecido la pena todo, y es lo que Dios me ha hablado. Muchas veces tenía que decirle: ¡Más despacio, deja un poco para el resto de días!

Es probable que escriba algún artículo contándolo, pero hoy me quería centrar en un versículo que Dios me explicó y dije: ¡WOW! ¿En serio?. Aquí lo tenéis:

—Les aseguro —respondió Jesús— que todo el que por mi causa y la del evangelio haya dejado casa, hermanos, hermanas, madre, padre, hijos o terrenos, recibirá cien veces más ahora en este tiempo (casas, hermanos, hermanas, madres, hijos y terrenos, aunque con persecuciones); y en la edad venidera, la vida eterna.

Marcos 10:29-30

Me encontraba en El Alto La Paz, Bolivia, en la ciudad habitada más alta del mundo, a la que me habían traído en coche hace unas noches, en una humilde casita con unos vecinos encantadores, situada bastante céntrica.

¿Por qué? ¿Cómo? Ni siquiera sabía que esta ciudad existía, nunca imaginé estar allí, y evidentemente, ¿qué hago a 10.000 km. de mi casa donde no conozco a nadie, teniendo una casa y coches sin haber pagado nada?

De repente en mi Biblia ese versículo brillaba. – Marcos, yo cumplo mis promesas – Me dijo Dios. Has dejado tu casa, hermano, madre, padre… ahora me toca a mi ocuparme de que tengas casa allá donde vayas, unas directoras de cruzada que se conviertan en tu mamá, unos amigos que son como tus hermanos y un vecino y un pastor que hacen de papá.

Dios continuó: ¿Vas a necesitar una casa en Iquique para la noche antes de coger el avión verdad? – Ya sabes que te tengo preparada allí una casa y una familia. (Para la cual no tengo palabras de verdad, necesito volver a verles alguna vez para darles un abrazo. Encantadores no, lo siguiente).

– Y si necesitas quedarte en cualquier ciudad del mundo algunas noches, ahí tienes todas y cada una de las bases de JCUM, que sí, hay en todos los países del mundo, a parte de la casa de los hermanos de la Iglesia que están siempre abiertas. Familias por todo el mundo te están esperando.

De repente, yo no se como explicarlo, vi al planeta Tierra familiar, pequeño, cercano, amoroso, abierto y esperándome. Dios tiene razón. Tengo familias y casas en todos los lugares del mundo… ¡Wow! Nunca había visto este versículo así.

No obstante era una promesa, y Dios cumple sus promesas. Ahora bien, ¿Quieres tener cientos de casas y familias alrededor del mundo sin pagar nada de dinero? Pues hay una condición, si, lo siento. El versículo 29 dice que esto es para los que han dejado todo por causa de Jesús y el evangelio.

Jesús me hace mucha gracia porque cuando una persona quiere seguirle, él le responde: No tengo ni donde apoyar mi cabeza. Sin embargo, la “realidad” es, que él tienen más casas que nadie por lo que acabamos de ver. Entonces, veo que Jesús siempre al seguirle, al querer ser su discípulo, te muestra la parte de: Toma tu silla eléctrica (cruz) y sígueme. Y una vez que aceptas y estás dispuesto a eso, te muestra que él es un Dios de amor, gozo y paz.

La realidad de todo esto, es ¿por qué sigues a Jesús? Si es para que él te de familias y casas alrededor del mundo, vas muy mal. Si lo que buscas en él es amor, gozo y paz, vas muy mal. Tienes que seguir a Jesús poniéndote en la peor de las circunstancias: voy a morir contigo, no espero absolutamente ninguna recompensa material, mi único deseo es tenerte a ti en mi corazón y que venga lo que venga.

Si a partir de hoy, se muere tu madre, te quedas sin casa y sin comida, entras en un cáncer y tu mujer o marido te abandona (que no va a pasar); Dios sigue siendo Dios y no puedes dejar de amarle ni de estar dispuesto a darlo todo por él. No somos cristianos por lo que Dios nos ofrece, porque él no nos “ofrece” nada. En su carta de invitación pone: toma tu muerte, no tengo donde apoyar mi cabeza, no puedes ir ni a despedirte de tu familia y vas a sufrir persecución y marginación.

Por lo tanto, que tu relación con Dios no sea una montaña rusa que depende de las bendiciones que él te da. Tu relación con Dios tiene que estar basada en una decisión de amor hacia alguien que está por encima de todo lo que te pueda pasar.

Una vez que sigues a Dios así, ¡Ay amigo! entenderás que a lo que él te está llamando es a ser misionero. Ahí lo dejo.

2 comentarios sobre “¡Regalo casas en cualquier lugar del mundo!

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s